viernes, 11 de enero de 2008

La Divina Soledad

Se encontraba en su pequeña casa de campo,observaba inmovil las llamas,el calor le enrojecia las mejillas y le derretia mas rapidamente los hielos que hundian en su whisky.La sombra se divertia sobre las paredes e incluso en su cara.Apoyada sobre sus hombros lo cubria una manta de lana gruesa que en ese momento lo abrigaba de esas frescas noches de primavera donde el invierno todavia no se resignaba a perder su lugar.Estaba de sobremesa en el sillon de su sala de estar,disfrutando de su cigarrillo y su soledad.
Los dias estaban a su entera disposicion, le pertenecian.No habia un instante en que no agradeciera estar vivo,un respeto que pierden ante la vida aquellos que creen que mañana,el siguiente instante, sino el mismo no pueden ser el ultimo
Su vida era un constraste ,mientras que sus acciones,tenian la simpleza, la humildad de labrar la tierra palpandola , admirandola.Sus ojos se deleitaban con los colores de la sierra ,mientras un cansado astro se despedia para recobrar fuerzas,donde gozaba de el jugoso saber de la literatura en sus momentos de disfrute.Sus oidos necesitaban esa paz, no habia pelea por cual sonido era mas insoportable ,sino que los pajaros se unian como musicos clasicos en una sinfonia exquisita.
En cambio su mente, retorcida como ninguna, a veces jugaba a costas de el, no poseia el absoluto control sobre sus pensamientos,se mezclaban, se iban a vivir otras vidas,incluso se transportaban a otras epocas otros tiempos.Sin orden logico ,la coherencia brillaba por su ausencia y las palabras no se encontraban para poder hacer comprender ni siquiera a sus oidos.Era una esquisofrenia de millares, y cada una se subdividia, no encontraba pausa a sus conexiones neuronales.
Es por ese motivo que se habia convertido casi en un misantropo, se aislaba de un mundo que podria haber sobrevivido sin dificultades, pero justamnete no era de su antojo sobrevivir , vivir era lo que buscaba,y en ese mundo que no comprendia, donde el tiempo corria a zancadas y las personas intentaban seguir un ritmo que sus pies no lograrian.El veia venir ese momento en que la multitud corria tan veloz, que sus piernas no soportariany el cuerpo se inclinaba hacia adelante para luego estrellarse contra la tierra.Y se pararian con dolor,y se mirarian con verguenza , y se preguntarian ,¿quien nos apuro?,¿porque lo hizo?.
Y TAL VEZ, en ese momento con poca revoluciones , pero a velocidad soportable lo comprendan a el, a ese ser extraño, raro, que en las calles intentaban esquivar, que lo observaban sorprendidos, sintiendo lastima, comentando con sus pares como si fuese una bestia de circo nunca antes vista , mientras el reia , y a carcajadas para sus adentros con mas intensidad que hacia afuera, porque los veia trastabillar, a pesar de que sus frentes quisieran mostrar seguridad.Pobre humanidad.

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